Sarajevo, una mezcla de culturas

El despertador de Álvaro comenzó a sonar y como no, solo yo me desperté. A las 11:30, el sol ya calentaba Sarajevo, era hora de ducharse e ir a por algo de desayunar.

Llamé a Alfonso para que me acompañase a por el desayuno a una tienda cercana al hostel, al salir del edificio comenzamos a escuchar los primeros rezos del día, una escena de lo mas llamativa pues nunca había estado en un país de mayoría musulmana.

En aquel "desavío" compramos, dulces, zumos y peras, justo allí nos dimos cuenta que el comprar productos de origen bosnio abarataba mucho la compra. Volvimos al hostel para tomar el desayuno y despertar a Joan y Álvaro, nos quedaba un intenso día y cuanto antes empezáramos mas podríamos conocer de esta peculiar ciudad.

Primero fuimos en busca del cementerio cristiano en el parque Kosevo. Asegúrate de que sabes llegar con la ayuda de tus mapas, puede que los sarajeveses no se tomen bien que los pocos viajeros que llegan a su ciudad, visiten esos lugares que ellos relacionan con la muerte y la guerra.

Del cementerio andamos dirección a Marsala Tita, que como dije en la anterior entrada es la principal avenida de Sarajevo. 

De camino a la avenida, hicimos unas fotos a un despintado logo de los Juegos Olímpicos de Invierno 1984 que por aquella época, sirvieron de escaparate no solo para mostrar la modernización de Sarajevo, sino de toda Yugoslavia.

En un supermercado de Marsala Tita, nos aprovisionamos de cerveza local muy fría, debido a que el calor era casi insoportable y a que pasear aquel día se convirtió en una actividad de alto riesgo.

Al final de la avenida se encuentra la llama eterna, fue creada en honor a los partisanos que lucharon contra las fuerzas fascistas durante la Segunda Guerra Mundial. Nos tomamos unas fotos junto al memorial y continuamos por la calle peatonal de la derecha dirección al centro histórico.

La primera zona que visitamos fue la perteneciente a épocas del Imperio Austro-húngaro, en la que encontramos edificios tan emblemáticos como, la Catedral católica (en la plaza de la Catedral Católica puedes encontrar una de las rosas de Sarajevo), la Catedral ortodoxa y el mercado (Gradska tržnica). 

La ciudad nos sorprendía constantemente, en una calle parecía que estábamos en centro-europa y en otra a pocos metros en Turquía, sin duda, Sarajevo es un crisol de culturas, etnias y religiones.

Seguimos el recorrido por la zona turca donde encontramos el bazar, este es un buen lugar si quieres comprar un souvenir, aquí encontrarás alguno tan curioso como estos bolígrafos hechos a base de balas.

Tras visitar el bazar fuimos al Sebilj, una fuente de estilo pseudo-morisco que se ha convertido en el icono de la capital Bosnia, dicen que si bebes de ella volverás de nuevo a la ciudad.

Comimos en la plaza con vistas a la singular fuente, y como no podía ser de otra manera, nuestro menú constó de cevapis y pizzas turcas, todo estaba delicioso y a buen precio.

Dejamos reposar la comida y decidimos entrar a una de las mezquitas, la visitamos durante uno de los rezos, sin duda, una gran experiencia que recomiendo a todos.

Debes saber que no hay que pagar por entrar a las mezquitas y por supuesto, no tendrás problemas con los fieles, los bosnios-musulmanes son menos religiosos de lo que piensas y para entrar, solamente tienes que ser respetuoso e ir vestido recatadamente.

Después de esta enriquecedora experiencia fuimos a otro punto emblemático, la Biblioteca de Sarajevo. Este edificio de estilo pseudo-morisco, fue destruido durante la guerra de Bosnia y casi todos los ejemplares de su interior fueron quemados. En el año 2014 fue abierta al público de nuevo y en su entrada, una placa recuerda el daño que provocó el ejército de Milosevic al quemar este impresionante edificicio.

Muy cerca de la biblioteca cruzando el río Miljacka, vimos que una hilera de tumbas descendían desde lo alto de una colina, había que subir a lo mas alto, sí o sí. Aunque la cuesta sea muy empinada es obligatorio subir, ya que las vistan son increíbles y además, quedareis impactados por este cementerio donde el número 1995, se repite sin parar. Sin duda, una de las consecuencias mas horribles de la guerra es la pérdida de vidas humanas inocentes.

Después de esta caminata estábamos muy cansados, así que decidimos tomar una cerveza "Sarajevsko" junto al río. Mientras hablábamos de las mil y una cosas que habíamos hecho durante el viaje, nos dimos cuenta de que había gente bañandose en el río y allá que fuimos sin pensarlo dos veces. Nos quitamos la ropa y nos tiramos al agua, disfrutamos muchísimo de este refrescante momento que recordaré como la tarde en que superé mi miedo a las alturas.

Se nos estaba haciendo tarde y decidimos ir al hostel paseando junto al río, una vez mas puedes ver la mezcla de estilos que hay en la ciudad, turco, comunista, austro-húngaro... ¡todo cabe en Sarajevo!

A mitad de camino nos paramos en uno de los puentes mas importantes de la historia, el Puente Latino. Fue en este lugar donde un estudiante atentó contra el archiduque Francisco y su esposa (1914), comenzando de esta manera la Primera Guerra Mundial. 

Un poco mas adelante encontramos otros edificios importantes en Bosnia, el Museo de Arte, el Teatro Nacional, la Universidad de Sarajevo y casi al final del paseo el emblemático hotel Holiday Inn Sarajevo (este fue el lugar donde se hospedaron los periodistas enviados a informar sobre el Sitio de Sarajevo).

Al fin tras el "pateo", llegamos al hostel para tomarnos una ducha y descansar. Bueno, eso de descansar quedó en un intento, al poco volvimos al centro para cenar cevapis y fumar cachimba en una de las teterías. Nos quedamos hasta las 4:00 de la mañana hablando, bebiendo café bosnio y fumando cachimba, ¿quién necesita alcohol teniendo tanto donde elegir?

Aquella noche fuimos a dormir con nuevas lecciones aprendidas; 

 

-Las ganas de salir adelante y dejar atrás los rencores, son mas fuertes que cualquier guerra.

 

-La guerra no sirve para absolutamente nada bueno.

 

Sarajevo quedará guardada en mi memoria con mucho cariño y de eso tienen parte de culpa sus habitantes, "goodbye Sarajevo, hello Mostar".

 

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