Tres días en Split + Ultra Europe 2015

Nuestros días en Split fueron muy difusos y frenéticos. Básicamente, podría resumir los tres días en playa, sol, alcohol y por supuesto, Ultra Europe. 

En esta entrada voy a intentar contar parte de estos días, desde mi propia experiencia a los interesados en ir al festival y que además, quieran aprovechar su estancia en la capital dalmatina al máximo... Comencemos !!!

 

10 DE JULIO DEL 2015

 

El día 10 nos levantamos con una energía que ya tras muchos días de viaje creíamos haber perdido, y es que una buena cama y saber que por la tarde vas a asistir a uno de los festivales más increíbles del mundo, hacen mucho. Estábamos listos a la hora que nuestro casero, Luca, nos dijo pero debido a un problema que tuvieron los inquilinos de nuestro piso, tuvimos que esperar hasta la dos de la tarde. Teníamos toda la mañana libre, así que la aprovechamos como buenamente pudimos. Lo primero fue ir a sacar dinero (recordemos que en Croacia se usa la kuna, 1 euro equivale a 7.6 kunas) y después a hacer la compra del día que consistiría en pasta a la boloñesa del chef Alfonso.

Volvimos al piso prestado, dejamos la comida y rápidamente nos cambiamos para ir a bañarnos al mar.

La playa estaba justo en frente del apartamento, era de piedras pequeñas y el color del agua era de un azul muy claro y limpio. 

Como dato curioso, tienéis que saber que esta playa pertenece al Hotel Le Meridien, el cual salió en el programa “Arena Mix” en su capítulo dedicado a Croacia.

Nos estuvimos bañando y tomando el sol al menos una hora, hasta que decidimos cambiar la playa por la piscina del apartamento.

En la piscina no había nadie bañándose, por lo que la tuvimos para nosotros solos hasta que por fin, Luca y su mujer nos avisaron que ya podíamos subir a nuestro apartamento. El piso era espectacular, tenía un gran salón con cocina, cuarto de baño (¡propio!), una habitación y una gran terraza con vistas al mar (Si os interesa el apartamento AQUÍ os dejo el enlace de reserva, queda totalmente recomendado). Pagamos la fianza y por fin nos quedamos solos en nuestro apartamento. Había que celebrarlo y que mejor forma de hacerlo que con un "vingintonic".

Lo siguiente fue hacer un “tanque” de pasta a la boloñesa, comerla, beber, "liarla" en el piso, volver a la playa, ducharnos e ir rumbo a Split, ¡el Ultra Europe nos estaba esperando!

Al llegar a la parada del bus se nos planteó un pequeño problema, los autobuses iban tan llenos que no se detenían en nuestra parada. La solución al problema vino en forma de taxi y regate, el viaje salió a 4 euros por persona. 

El taxista nos dejó junto al estadio Poljud, lugar donde se viene celebrando el festival año tras año desde el 2013. Al fin llegamos al festival, ¿no se nos olvida nada?, dinero, móviles, carnets, CARTERAS…

Las explanadas junto al estadio estaban llenas de gente bebiendo, ya que dentro del estadio no puedes meter ni una gota de alcohol. Nosotros hicimos lo propio y comenzamos a beber a prisa nuestras botellas, estábamos deseando entrar al recinto. 

Antes de entrar, tuvimos que dar los papeles de acceso y cambiarlos por una pulsera que sirve para acceder al estadio y almacenar dinero con el que puedes comprar agua, souvenirs, etc.

El interior era ¡espectacular!. Dentro del estadio disfrutamos de djs tan internacionales como "Dj Tiesto", "Knife Party" o "Alesso". El ambiente era impresionante, la música, la gente... era la mayor fiesta de Europa y nosotros la estábamos viviendo. 

De todo lo que paso dentro, creo que lo que más os interesará es conocer que debes comprar y sus precios. Pues bien, dentro te venderán desde comida a camisetas, tú decides en que gastarlo pero, eso sí, guarda dinero para agua (3 euros) y comida (kebaps, hamburguesas... a 5 euros), lo necesitarás para no caer “muerto”.

El festival cerró a la cinco de la mañana y para volver a Podstrana optamos por coger otro taxi (5 euros por cabeza).

Llegamos al piso reventados y hambrientos, mala suerte que los espaguetis estuvieran más duros que una piedra…

11 DE JULIO DEL 2015

 

Menuda fiesta nos pegamos el día anterior, y lo mejor es que hoy sería igual o mejor. Como pude me levanté de la cama y fui a ver quien estaba “vivo” a aquellas horas. Joanera el único junto a mí que se había levantado, así que le propuse ir a comprar los ingredientes para la comida de aquel día. Nos vestimos, cogimos dinero y fuimos al supermercado que estaba al lado del piso.

Mi intención era hacer espaguetis con setas, salchichas y nata, aunque debido a la gran cantidad de salchichas (1 kg) y setas (0.5 kg) que  compramos, el plato fue de todo menos pasta.

Como no habíamos desayunado, antes de volver al apartamento compramos en una panadería unas porciones de pizzas, un poco insípidas pero muy baratas.

Llegamos a la cocina y empezamos a preparar la pasta. Aunque mi intención era hacer la comida solo, el resto ayudó, cortando la cebolla, haciendo la salsa, cortando las salchichas, etc.

El plato que salió de esta mezcla, fue uno de los más pesados y nutritivos de todo el viaje. 

Después de tomarnos el gran plato de espaguetis y sin casi darnos tiempo a hacer la digestión, Joan y yo, fuimos disparados hacia la fantástica playa que teníamos junto al bloque de nuestro piso. 

Pasamos el rato tomando el sol y bañándonos, hasta que se acercó la hora de ir al festival.

Mientras nos duchábamos y nos vestíamos, Joan estuvo llamando a unos amigos suyos que se encontraban también en Split. Finalmente, consiguió contactar con ellos y quedamos en el puerto de a las 6:30 de la tarde, ¡teníamos que darnos mucha prisa!

Antes de salir comenzamos a entonar el cuerpo a base de "vingintonics" y vodka. Una vez preparados bajamos a por un taxi y pr cierto, el viaje al puerto salió un bastante más barato que cuando fuimos al estadio directamente.

Junto a los muelles del puerto nos estaba esperando Nacho y sus amigos, nos presentamos y resultaron ser muy "buena gente". Con ellos nos juntaríamos el tercer día de festival y en la isla de Hvar.

Tras las presentaciones, compramos los billetes del barco (compañía Jadrolinija) a Hvar para la mañana del 13, a las 8:00 de la mañana y tras esto, fuimos dirección al estadio Poljud. Obviamente para aguantar la caminata compramos calimocho y cerveza, hacía mucho calor...

Al poco estábamos en las puertas del festival y como era un poco temprano, hicimos tiempo bebiendo el poco alcohol que nos quedaba. En la zona del botellón de nuevo, mucho cachondeo, muchas banderas de España, de Grecia… (jejeje)

Aquella noche pasaron por el escenario djs tan importantes como Armin Van Buuren, Axwell and Grosso y Martin Garrix, de nuevo todas las actuaciones fueron alucinantes.

Este segundo día lo superamos de forma más digna que el primero, y sería gracias a la lección aprendida el día anterior, es obligatorio comprar mucha agua y comida

A las 5:00 de la mañana el segundo día de festival estaba finalizando, nosotros estábamos rendidos, así que nos despedimos de los amigos de Joan hasta la tarde y cogimos un taxi a Podstrana. Aunque de camino nos entraron ganas de bajar del coche al ver las “raves” que se montaron en la calle, decidimos que para aguantar el último día teníamos que ir ya a descansar.

El único punto negativo de la noche fue cuando al llegar al piso, nos vimos obligados a recoger toda la basura y a limpiar, pues a la mañana siguiente Luca y su mujer venían a recoger las llaves y queríamos corresponder su amabilidad y el genial trato que recibimos por parte de ellos.

Para colmo, la última noche del festival no teníamos alojamiento (con lo rápido que nos habíamos acostumbrado a la buena vida…), nuestra solución para aquella situación fue pasarla entre el Ultra y la playa… ¡En el siguiente día os dejo todos los detalles!

12 DE JULIO DEL 2015


La alarma de mi móvil comenzó a sonar unos minutos antes de la hora en la que quedamos con Luca y su mujer, por lo que nos tuvimos que vestir y recoger las mochilas a prisa.

Eran las 11:00 y puntuales llegaron para que hiciéramos el "check out". Primero nos despedimos de Ana, la mujer de Luca, que se quedó limpiando el apartamento mientras su marido nos llevaba a Split. Él nos dejó junto al puerto y brevemente nos explicó lo que podíamos hacer para pasar la mañana y la tarde. Nos despedimos de Luca y pusimos rumbo a la única playa de arena de Split, la cual queda muy cerca del puerto. De camino, aprovechamos para dejar nuestras mochilas en el depósito de la estación de autobús hasta el día siguiente. 

En 10 minutos a pie llegamos a la playa, la verdad que era un poco pequeña y estaba llena de colillas pero para un chapuzón servía. 

Extendimos nuestras toallas en un pequeño hueco y pasamos al sol el resto de la mañana hasta que llegó la hora de comer.

Como Luca nos aconsejó que comiéramos en el centro, fuimos hasta allí y de paso aprovechamos para visitar la ciudad vieja de Split. En 1979, fue con mucha razón declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

El centro de Split integra de forma espectacular los restos del palacio del emperador Diocleciano y las típicas casas de piedras blancas de la costa croata. En sus ruinas centrales se levanta la catedral de la ciudad, el baptisterio y el mausoleo de Diocleciano. 

Si a esta bella ciudad le sumamos otros atractivos como, sus espectaculares islas y playas, es normal que la capital dálmata sea uno de las ciudades más turísticas del Mediterráneo.

Accedimos al corazón de Split a través de la puerta sur la cual se encuentra en el paseo junto al mar. Para llegar a la catedral tuvimos que caminar por un pasadizo bajo tierra donde se amontonaban los comerciantes vendiendo el famoso coral de Dalmacia.

Al subir de nuevo a la superficie, descubrimos la monumental plaza de la catedral, un pequeño lugar lleno de encanto. Tras tomar las correspondientes fotos seguimos caminando con dirección a la puerta este. 

Muy cerca de la salida encontramos un doner kebab con unos precios tan bajos, que nos hicieron plantearnos la clase de carne que íbamos a comer. Sabíamos que no encontraríamos un lugar más barato donde comer, por lo que aprovechamos y nos "hinchamos" a kebabs y hamburguesas.

Después de la comida, decidimos que lo mejor que podíamos hacer hasta que fuéramos al Ultra Europe era ir a la playa, así que volvimos al mismo lugar donde estuvimos aquella mañana para darnos un chapuzón y tomar unas coca-colas bien frías. La tarde se resumió en tomar el sol, beber e intentar colarnos en aquellos fantásticos hinchables que flotaban en el mar.

Al igual que el día anterior, quedamos con los amigos de Joan alrededor de las siete de la tarde en la entrada del festival. Para que el paseo se nos hiciera más ameno compramos unas litronas, aunque nos costó un poco conseguirlas, debido a que era domingo y casi todos los supermercados estaban cerrados.

A la hora acordada nos juntamos con los amigos de Joan para beber antes de entrar al estadio. En el "botellón" conocimos a unos cuantos españoles y además nos hicimos una de las fotos más recordadas de todo el viaje a la que llamaremos, la secta griega.

Era la última noche del festival y queríamos acabar con las pocas fuerzas que teníamos en el cuerpo. Aquel día actuaba el dj más esperado por todos, Hardwell. Otros djs que pasaron por el escenario fueron, Afrojack, David Guetta, Nicky Romero y Flosstradamus. 

No podría resumir aquella grandiosa noche en palabras, a continuación os dejo algunas imágenes y un vídeo para que os hagáis una idea del ambiente que se respira.

La noche y el Ultra Europe 2015 finalizaron con la esperada actuación de Hardwell. 

Antes de abandonar el recinto, Joan se quiso llevar un recuerdo, y que mejor que uno de esos grandes carteles que colgaban en las vallas del festival. Costó cortarlo pero al final lo logramos, una pena que al final lo olvidásemos en el barco hacia Hvar. 

El barco zarpaba en tres horas, así que dimos un paseo hasta la playa donde dormimos y alguno que otro se dio un baño matutino. Las horas pasaron rápido y casi sin darnos cuenta, estábamos en el barco rumbo a la isla de Hvar, también conocida como la isla de la fiesta.

 

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